Recetas

Pizza de paparella

Buenas gente, ¿cómo va? Por acá muy entusiasmada por suerte, aprendiendo a cocinar cosas nuevas. En este caso, les traigo mi experiencia con la pizza de paparella. ¿Qué es esto? Pizza con queso de papa, totalmente libre de productos de origen animal.

Y es que el domingo pasado, me desperté bien temprano para arrancar con el almuerzo. Para empezar, preparé las prepizzas, así que vamos paso por paso.

¿Qué ingredientes usamos para la masa?

  • Usé casi 1kg de harina integral, salieron cinco pizzas (dos grandes, tres chicas)
  • 25g de levadura fresca
  • Sal a gusto
  • 2 cdas de azúcar
  • 3 cdas de aceite

El primer paso es activar la levadura. En la anterior receta les había dejado adjunto el tip para activarla de la forma correcta, pero en este caso se los voy a explicar para que no nos hagamos matete porque es una receta larga. Muy de domingo creativo.

La levadura que yo compré es la fresca que viene en un pancito de 50g, por lo que para esta receta usé la mitad de este. Lo desarmé y lo puse dentro de una taza junto con media taza de agua tibia (40°) y el azúcar. Se revuelve todo y se lo deja reposar por 10′. Fue muy gracioso, porque mientras me preparaba un mate, esperaba a que crezca, y al ir a fijarme estaba la taza llena hasta arriba y burbujeando.

Pizza de paparella
Acá recién había comenzado a crecer la levadura

Bien, sobre la mesada ponemos la harina en forma de corona. Es decir, una montañita con un hoyo en el medio donde pondremos el resto de los ingredientes. Lo primero que puse fue el aceite para que vaya absorbiendo, y de a poco fui agregando la levadura. Mezclamos todo y vamos agregando agua tibia a medida que lo vayamos precisando. La sal, conviene agregarla a los costados del bollo, lo mas alejado del centro que se pueda para que la levadura no muera.

Seguimos mezclando hasta formar una masa tierna y empezamos a amasar. Con la palma de la mano vamos abriendo la masa para que se llene de aire, lo que ayuda a que crezca. Hay que darle mucho amor a la masa, por más tonto que suene, es el arte de cocinar. Una vez que la sintamos realizada, la tapamos con una bolsa o un paño seco y la dejamos descansar en un lugar tibio por 30′, 40′.

Si todo salió bien, cuando volvamos vamos a encontrar un bollo del triple del tamaño del que habíamos dejado. Dividimos la masa en cuatro o cinco trozos, dependiendo del tamaño y grosor que querremos hacer nuestras pizzas. Como les conté, a mi me salieron cinco pizzas con el grosor de una pizza a la piedra, pero depende mucho del gusto de cada uno.

Precalentamos el horno. Mientras, estiramos cada bollo con un palo, y vamos colocando en la fuente previamente aceitadas. Pintamos cada prepizza con puré de tomate y metemos al horno hasta que la masa tenga ‘piso’, es decir, consistencia tanto por debajo como en la parte de arriba, donde el tomate queda adherido.

Una vez que tengamos listas las prepizzas, las dejamos separadas en un lugar fresco y seco, así pasamos a la segunda parte.

Comencemos con el queso

Ingredientes:

  • Papas, yo calcule una papa mediana por pizza
  • 1 sobre de levadura seca, si llegan a conseguir, pueden usar la que viene saborizada con queso
  • En caso de no conseguirla, puede usar además de levadura común, saborizante de queso que en cualquier supermercado está disponible
  • Sal y condimentos a gusto
  • Aceite del tipo que prefieran, 2 cdas soperas
  • 3 cdas soperas de agua tibia por papa, lo que equivale a 1/4 de taza

Bien, comencemos. Lo primero que debemos hacer es pelar y cortar las papas que pondremos a cocer en agua. Una vez listas, las escurrimos con el colador. Podemos mixearlas junto a los demás ingredientes o ponerlas en la licuadora. En caso de no tener ni mixer, ni licuadora, podemos pisarlas y mezclarlas con un tenedor. Lo que sí, tendremos que poner más paciencia y energías de nuestra parte. Dejamos reposar y llevamos a la heladera por un rato, mientras, hacemos la salsa.

El de la izquierda, es el queso de papa. En la derecha, tenemos también un queso de garbanzos que hice pero realmente no me salió con la consistencia que esperaba.

Una rica salsa de tomate no puede faltar

Por último, hice una salsa de tomate para nuestra rica pizza de paparella. No es ninguna ciencia, doré una cebolla y dos dientes de ajo en aceite y agregué el puré de tomate. A este siempre le agrego una cda de azúcar para cortar la acidez y listo, directo a nuestra prepizza.

Los resultados fueron los siguientes:

Pizza de paparella

Para cuando terminé ya estaba cansada y no hice más que cortar un par de aceitunas y espolvorear con orégano. Pero esta receta puede tener infinidad de variantes, a gusto del cocinerx. Palmitos, tomate, rúcula, lo que más les guste.

¡Eso es todo!

Cualquier duda, pueden consultarme en los comentarios.

Mucha suerte y buena semana.

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